¡Bienvenidos a nuestro nuevo blog! Nos presentamos, somos estudiantes de segundo año de Psicología de la Universidad Alberto Hurtado y este blog surge a partir de un proyecto semestral del ramo Problemas Psicosociales en Chile, dictado por el profesor Juan Pablo Correa.La idea central de la creación de este blog, es dar cuenta de un problema psicosocial específico en nuestra realidad chilena, como es el de la discriminación entre los propios ciudadanos, y las diferentes formas que pueden adoptar las acciones que provoca este problema y sus consecuencias.
Esta temática aparece en los medios de comunicación, sin embargo sólo se muestran casos puntuales, en los que el acto mismo de discriminación entre ciudadanos llega a niveles de violencia que en la mayoría de los casos, termina con asesinatos o violencia física extrema. Pero estas formas de discriminación no sólo aparecen como actos de alto nivel de violencia, sino también en el cotidiano de los chilenos, en el día a día, y dentro de un contexto determinado. Pero, ¿es la discriminación y exclusión entre ciudadanos, en sus diversas formas, un problema psicosocial?
Centralmente en las diferentes formas de discriminación y exclusión, se puede encontrar un tipo de relación basada en la falta del reconocimiento donde no se encuentra una relación recíproca ideal entre los sujetos, donde cada una de las partes reconozca al otro como un igual y como alguien diferente de sí mismo, con plenitud de derechos en la sociedad. Esta falta de reconocimiento por una de las partes de la interacción, provocaría entonces, una visión de desigualdad que implica que el sujeto del grupo dominante no reconozca los derechos y el respeto que merece la otra parte de la interacción la cual es vista como parte de un grupo infravalorado, lo que a su vez provoca en el participante del grupo visto como inferior una distorsión en la relación consigo mismo y un perjuicio a la propia identidad.
Con todo, esta falta de reconocimiento de la identidad de un grupo se daría por una subordinación social basada en los diferentes – y desiguales- status de los grupos. Aquí, se impide la igualdad social, ya que la interacción es regulada por un modelo de valor cultural institucionalizado que construye o establece a ciertas categorías de actores sociales como inferiores y por tanto, indignos de derechos, respeto o estima. Ligado a esto, el problema del status posee una dimensión distributiva donde se considera la injusticia por la desigualdad distributiva de acuerdo a los recursos o bienes de las persona. Este proceso da como resultado que las personas no se puedan mirar desde una misma altura, sino que desde la desigualdad en cuanto al estatus que poseen lo que lleva al menosprecio en base a esta desigualdad.
Es por esto que, al pensar la discriminación y exclusión, nos parece imposible pensarlas como conceptos lejanos a las relaciones sociales. Solamente es posible pensar la discriminación y la exclusión como actos en sí, acciones que realizan diferentes sujetos, ya sean individuales o colectivos, desde diferentes motivaciones. Por ejemplo, cuando una persona discrimina o excluye, seguramente se piensa a sí mismo como integrante de un grupo con un status superior al que pertenece la persona contra la cual comete cualquiera de estos dos actos. Aunque nos parece importante pensar que estos tipos de relaciones sociales excluyentes y discriminatorias se han ido construyendo a través del tiempo mediante los modelos de valor cultural institucionalizados que mantienen la desigualdad entre los diferentes status existentes y estereotipan a los que son vistos como inferiores. Y es por esta razón que, existe en el ideario chileno diferentes imágenes, categorías sociales que apuntan a cómo debería ser un cierto grupo, y las normas que debería seguir. Y estas representaciones sociales son utilizadas desde los dos ámbitos desde el que discrimina y excluye como también del discriminado y excluido.
De esta manera, las diferentes formas de discriminación y exclusión realizadas por ciudadanos en Chile se constituirían como un problema social ya que, como anteriormente mencionamos, los procesos de integración social, transmisión cultural y/o socialización no se realizan de acuerdo a una acción de reconocimiento recíproco como tampoco suponen una distribución equitativa de los bienes o recursos de los participantes de grupos diferentes de la sociedad, todo esto entonces, provoca desigualdad en la sociedad con situaciones de menosprecio en algunos contextos de la vida cotidiana de los individuos por pertenecer a categorías supuestas como inferiores por el consenso social.
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